sábado, 19 de marzo de 2016

Sobre mi #1

Parece que ya es algo casi popular o común el "50 cosas sobre mi", aunque en mi caso tengo tantas cosas que contar y de las que desahogarme (podrían hacer una novela con mi vida, jaja), que tengo muchas más que cincuenta, y las voy a fraccionar por partes en el blog. Así me desahogo, y a quién no le interese, que siga mirando por otro lado.

Empiezo.

1.-Nunca miento.

Una de mis ventajas, es que NUNCA miento ni he mentido. Algunas mentirijillas sueltas de estas inocentes para algunas bromillas pequeñas si que habré hecho, pero para cosas más importantes, pues no.  Siempre soy sincera, y si no quiero decir algo no miento, me lo callo. Mentir me parece muy feo, doloroso y deplorable.

2.-Me da tanto miedo hacer "daño" a los demás, que no me preocupo por mi. 

Esto es algo que me pasa muy a menudo. Al hablar o decir cosas evito hacer daño a los demás, pero siempre termina todo perjudicándome a mi y me hace sentir bastante mal, especialmente cuando termino peor o cuando no se me recompensa. Si, está muy feo dar para recibir más que dar de forma altruista, pero en esta vida me han puteado tanto, nunca he esperado nada, que en este asco de vida ya ha llegado a un punto en el que quería que se me valorara un poco.

3.-No me siento apoyada ni valorada. 

Ni por mi familia ni por nadie. Tengo estos problemas, pero como los psicólogos, es un "ya se te pasará" o un "no sé que hacer así que te trato como siempre", es decir, o pasan de mis problemas aunque los tenga, o directamente no saben tratar a alguien con problemas sociales y de fobias como yo. Ni me siento valorada por todo lo que hago.

Por ejemplo, a veces le pido a mi marido, ya que es el único que entiende de videojuegos y tiene unos gustos parecidos, que lea mis ideas de gameplay del juego que estoy haciendo, pero como escribo tanto, dice que le da vagueza y ni siquiera hace ese esfuerzo.
Necesitaré saber si lo que estoy planteando está bien, ¿no? Es atractivo a primera vista o escrito, etc, pero no quiere, no me valora, no hace ese esfuerzo, no me apoya en cumplir mi sueño. Tampoco me ayuda a hacerle frente a mis miedos, porque yo sola, no puedo. Tengo demasiado miedo y ya lo he intentado, pero mi cuerpo no puede y siento que me voy a desmayar.

Es muy frustrante tener gente que supuestamente debería apoyarte al 100% (o al 10000%) y que no lo haga, o familiares que les pareces patética aunque no te lo digan a la cara, simplemente porque ellas también sufrieron pero salieron adelante y le quitan "valor" a mi problema, porque ellas también sufrieron. En lugar de dejarme de "lado" y verme más débil o inútil, lo que deberían hacer es apoyarme e intentar ayudarme, no eso.

4.-No me cuido. 

Cuando empecé a salir con mi marido me cuidaba un poquito más, pero seguía muy desanimada. Según fuimos viviendo juntos he vuelto a descuidarme, más que nada por cuando me arreglo para que me diga cosas bonitas no me las dice. De hecho me las dice si yo le pregunto... y así como que no tiene gracia. Yo tengo en el fondo un lado coqueto, pero necesito adelgazar y no tengo fuerzas para hacerlo, y cuidarme, aunque eso de estar varias horas en el baño para tener una piel bonita o un pelo radiante no me gusta, no soy tan pija, pero si me gustaría cuidarme si al menos la persona a la que le dedico mi buen vestir me da algún piropo o gesto romántico sin que yo se lo diga. Que me diga de vez en cuando que estoy guapa, preciosa, etc (pero no cuando voy con el pijama y todos los pelarros de las piernas...), que me anime un poco.

Cuando mi marido me hacía piropos al comienzo de salir me cuidaba más yo misma porque yo también empecé a verme mejor, arreglándome también por mi, porque veía esos pequeños esfuerzos recompensados y no me veía fea. Cuando dejó de hacerlo (hombres ¬¬, ya sé que me sigue queriendo, pero con la poca autoestima que tengo... ¡eso no ayuda!), me volví a ver fea y aberrante.

5.-No puedo mirarme en un espejo. 

NO PUEDO. Odio los espejos y mis reflejos. Odio mi nariz y el puto acné de la cara que no se va ni en veinte mil años. Me da igual que me salgan granitos por todo el cuerpo, pero por la cara lo odio. Es verme en un espejo y me entra una sensación de asco terriblemente mala. Si por ejemplo estoy de buen humor, es verme en un espejo y se me corta todo el buen humor y el buen rollo que llevaba. Y es horrible.

También creo que tengo una extraña sensación de la percepción distorsionada. En algunos espejos me veo gorda, en otros un poco más delgada, en otros más achatada de estatura, y en otros estoy bien de proporciones. ¿¡Qué cojones le pasa a mi mente con los espejos!?

6.-No puedo hacerme fotos. 

Odio hacerme fotos. Nunca salgo natural en las fotos y me pasa lo mismo que con los espejos. Es verme en una foto y hacer acto de asco y odio infame. Y me veo súper gorda y horrible en las fotos, ya ni digamos de perfil y de muslos, que por cierto siempre he tenido más anchos de lo normal...

7.-Siempre he tenido "barriguita". 

Antes de conocer a mi marido, debido a mi depresión y mi burbuja propia apenas comía. No me moría de hambre claro, pero solo me alimentaba de patatas fritas, sopas, cremas, san jacobos y crepes de jamón y queso, a veces hervido triturado y arroz blanco. Nada más. Tenía los brazos como palillos, podías cogerme con la mano la muñeca y te llegaban todos los dedos, etc. Ahora estoy mejor, pero me he dejado demasiado. De un extremo a otro: de estar un poco chupada como un palo, a estar un poco con ligero sobrepeso.

Mis muslos de hecho siempre los he tenido más anchos de lo habitual. Siempre me consideré gorda de pequeña, también porque los niños son muy malos, y eso... Y siempre he tenido barriguita, aunque mucho menos que ahora, claro, incluso de pequeña que corría mucho y hacía mucho ejercicio, aunque me cansase mucho. En el instituto hacía abdominales y esa zona la mantenía un poco marcada incluso años después de salirme, que seguía haciendo, pero tenía un pelín de barriguita.

Y vamos, fue llegar mi marido y empecé a comer cosas que prácticamente jamás había comido, y la depresión puede hacer ambas cosas: ansiedad y no comer nada, o ansiedad y comer a montones.

8.-Antes tenía complejos con mis pies. 

Si. Son los únicos complejos que he podido solventar. Antes me daba muchísima vergüenza enseñar mis pies, y eso que los pies son las cosas más normales del mundo. Hasta que no conocí a mi marido y no empecé a usar calzado de verano (estuve desde que salí del colegio sin ponerme calzado de verano al salir de casa...), no se me fueron los complejos con mis pies, pero tampoco es un complejo que me destrozara, a diferencia de los demás.

9.-Me cansaba muchísimo por todo. 

Los niños cuando éramos pequeños corríamos mucho y hacíamos "mucho ejercicio", y yo no podía ser menos. Sin embargo, en seguida me cansaba con todo y tenía que pararme a beber agua y descansar en seguida, aunque eso si, era de las más rápidas a la hora de correr, jugar al pilla-pilla, etc, aunque en seguida tuviese que descansar un rato. Siempre me ha faltado el aire, siempre.

Hay veces que hasta siento que me asfixio a día de hoy y que me cuesta mucho respirar. Y no, no sé mantener la respiración debajo del agua...

10.-Me da vergüenza reconocer lo de la "mente en blanco". 

Es un problema que me cuesta mucho avanzar hoy en día, y que nadie quiere comprenderme ni ayudarme, ni me apoya. Consiste en que cuando voy a hacer cualquier tarea, incluso ponerme a recoger basura de un cuarto o fregar una bañera, mi cuerpo se queda totalmente bloqueado y mi mente completamente en blanco, no avanza. Yo pienso "tengo que hacerlo, tengo que hacerlo, TENGO QUE HACERLO...", pero mi cuerpo se niega, y mi mente, aún más. Es muy frustrante porque hace que mi miedo se multiplique por mil y hasta no puedo ni bajar al Consum o al supermercado con el carro de la compra, también de la vergüenza que me da... y porque tampoco sé hacerlo. Mis padres no me enseñaron cuando era bien pequeña, y yo era muy miedosa.

Tan miedosa, que yo tendría unos 8 años cuando iba a ducharme sola por primera vez. Pero tenía miedo de la bañera y de bañarme. Mi madre me dejó encerrada en el baño para que lo hiciese sola, y asustada, me quedé 10 minutos totalmente tiesa, hasta que cogí una especie de "tapper" dónde poníamos las esponjas y no me metí en la bañera, si no me quedé fuera encima de la alfombra de baño  tirándome el agua de la bañera por encima, dejando todo encharcado. Mi madre evidentemente se pegó un buen rebote conmigo, en lugar de comprender que estaba totalmente aterrada.

Y SOLO ERA UNA BAÑERA. De hecho hasta los 17 años aún le seguía teniendo muchísimo miedo a la oscuridad y a los pasillos oscuros. Hubo una tarde que me quedé 4 horas enteras dentro del baño porque tenía miedo de salir con el pasillo a oscuras (tendría 11 años o así), pidiendo a mi madre que encendiera al menos la luz del pasillo, y hasta que no vino mi padre a las diez de la noche no salí del baño. Es muy frustrante recordar eso...

11.-Me costó mucho confesar que me violaron.

De hecho no se lo dije a mi madre hasta que se lo confese también a mi marido cuando empezamos a salir, y nadie más lo supo. La familia de mi madre siempre ha sido de ir a iglesias evangélicas, dónde más o menos al principio me evadía de la mierda que me ocurría en el colegio, hasta que esos tan cristianos y buenecicos también empezaron a meterse conmigo y... bueno. Tenía una amiga, los hijos de los pastores, que la niña era de mi misma edad, 6 años, su hermano de 12-13 y el mayor de 15-16 más o menos.

Como cualquier otro día en su casa, yo jugaba con ella, como amigas normales. Y fijaos si era una niña inocente y tonta, que me dijeron de jugar a la "bella durmiente". Bueno, pues yo seguía el rollo del juego y noté perfectamente como el mediano, bajo la atenta mirada de sus dos hermanos, me bajaba las braguitas y noté como se metía por ahí algo. En fin... evidentemente después de aquello no volví a ser la misma ni con ellos, ni con otros temas... nunca más.

Un año después, si, con 7 años por si no fuese suficiente, una amiga del edificio dónde viviamos me invitó a su casa como siempre hacía, de unos 11 años más o menos. La muy graciosa que ese día solo estaba su abuela en casa, tuvo la feliz idea de que... en fin, de tocarme y de hacerme guarradas y diciéndome que no se lo dijese a nadie o dejaría de ser mi amiga y blablabla. Si, fui abusada tanto por un chico como por una chica, degenerados y desgraciados los dos. Después de aquello fuí yo la que no volví a hablarle y siempre que la veía en el colegio la evitaba como fuese, y dejé de quedar con ella en su casa y en todo, y siempre huía cuando la veía.

Unos años después, sobre 11-12 años, en la misma iglesia de siempre, uno de los niños veteranos como yo, tuvo la feliz idea de también tocarme un poco por ahí, clavándome los dedos y la mano muy fuerte cada vez que intentaba moverme (y si, me hizo bastante daño), usándome como una especie de "cama para dormir", para nada más.

¿Sabéis lo gracioso? Eso último si que lo confese esa misma noche, fuí a hablar con sus padres y a su hermana mayor, y me trataban a mi de loca. Que mentía o algo. En algo tan serio dudo yo que la gente mienta, ¿no? Y nada, se ve que si no eres el hijo de los veteranos o de la gente más importante de la iglesia no te hacen ni pu*o caso. Y por eso más tarde dejé de ir. Mamones.

A veces esto lo digo por internet, pero cuesta mucho decirlo y duele mucho, y no lo suelto a la ligera, necesito cierta confianza en el lugar dónde estoy o con ciertas personas para decirlo... o directamente en mi blog, que para algo es personal y realmente a la única que le importa es a mi... ¿no?

12.-Tengo una hormona masculina ligeramente alta. 

Y creo que por eso también soy fea de cojones (xD). Por eso soy tan peluda en las piernas. Por eso a veces tengo bello que no debería salir en determinadas zonas... y me da vergüenza decirlo, por ejemplo, tengo vello muy leve y ligero sobre el pecho hasta la barriga y el vientre. Y ES ABERRANTE. Estoy harta. No sé si hay alguna forma de reducirla y que me den hormonas femeninas o algo, si pudiese, me bajaba estas hormonas masculinas porque me amargan la existencia de mi autoestima.

13.-Odio el chandal.

Odio que me marque culo, y a mi no me parecen cómodos. Prefiero otro tipo de pantalones sin contar los vaqueros. Y tengo tallas muy raras, me puede entrar por rodillas o muslos, pero en los muslos se bloquea o no entra de cintura/cadera, etc. Es horrible, me es imposible encontrar tallas concretas mías.

14.-Me gustan los vestidos y las faldas, peeeeero...

Debido a mi poca autoestima, lo de esas hormonas masculinas, y que me veo muy fea y gorda, casi nunca me pongo vestidos o faldas fuera de casa, aunque me gustan más que los pantalones, especialmente en verano. Porque encima odio con toda mi alma que se me suba la falda por el viento, y no todos los tipos de vestidos o faldas me gustan.

15.-Huelo mucho. 

Creo que esto es también problema de esas hormonas. Da igual lo mucho que me lave las axilas, da igual lo que me eche varias veces al día todos los días, me huelen cosa mala y doy asco, me doy asco. Mi familia ya se ha quejado de mi olor varias veces, pero yo lo he intentado todo y no he conseguido nada. Ya sé que huelo mal y doy asco, pero no puedo evitarlo, lo he intentado todo y sigo oliendo.

Hubo un día que me duché dos veces seguidas, y me lavé ahí otras cinco e igualmente echaba cierto olor... ES HORRIBLE. Y casi siempre me están sudando las manos, y también es una sensación horrible.

16.-Tengo muchos complejos principales.

Mi nariz, el acné que nunca se va y es lo que más odio, la celulitis, las estrías y mi "anchura/gordura". No me va la cirugía estética, nunca de nunca si no es por salud, pero si tuviese que elegir que quitarme, el acné es lo que más me fastidia, y la celulitis (las estrías... pues parecen arañazos, pero bueno). De hecho me pongo maquillaje siempre para salir a la calle, y eso que yo soy de las que maquillaje cero, al menos para "ponerse guapetona", pero el maquillaje me lo pongo solo sobre los granitos, porque así me siento como "protegida", no sé explicarlo... y si alguna vez salgo sin el maquillaje sobre los granitos, me entra muchísima ansiedad y agacho la cabeza y evito que la gente me vea la cara.

Solo una vez desde los 8 años he podido salir a la calle sin ponerme maquillaje, y la sensación fue de libertad total y me sentía muy bien. Pero solo fue una vez... y no me he vuelto a sentir así. Y es muy frustrante.

17.-No me toques cuando estemos en la piscina o en el mar. 

Le tengo un pánico terrible a que la gente me coja en la piscina en el agua o en el mar, aunque a éste último ya no voy ni me baño. No puedo apenas ni acercarme a mi marido, aunque quiera abrazarle en la piscina, porque me da mucho pánico si intenta gastarme esa broma de tirarte hacía atrás al agua, etc. También es porque se me da fatal aguantar la respiración bajo el agua, y como en seguida me ahogo, en cuanto pase un poco bajo el agua me ahogo. De hecho hubo un día que me quedé haciendo el pino bajo el agua y no podía subir a la superficie y me entró tanto pánico que tragué un montón de agua y casi me ahogo ahí mismo.

DIOS QUE PÁNICO PASÉ. Y debería confiar en mi marido, pero es que me cuesta muchísimo confiar en cualquier persona, incluso si, en mitad de una piscina. Incluso hay veces que aunque me esté esperando con el coche mientras yo dejo por ejemplo el carro de la compra o voy a bajar de casa pienso que se va a ir sin mi o algo... si, aún a día de hoy.

18.-Uno de mis "ídolos", por así decirlo, es mi visabuela. 

Mi visabuela, llamada Petra. Era todo amor y disciplina. La recuerda como una mujer generosa y humilde, de carácter muy fuerte. Era cristiana evangelista, y yo creo que de las enseñanzas de amor, verdad, sinceridad, fidelidad y demás, es la mejor persona, tanto bajo esas enseñanzas como sin ellas, que de verdad ha sido buena. Buena de verdad. Cuidó a sus hijas y a sus nietas con mucho amor, pero también con disciplina. Cuando murió yo no me enteraba de esos temas, pero si que empecé a echarla de menos, y a día de hoy a veces la echo de menos, ya que sé que realmente ella si que me hubiese podido ayudar y apoyar de verdad con estos problemas.

También recuerdo que con mi visabuelo cuando murió ella se quedó totalmente triste y apagado, al contrario que era antes. De hecho yo creo que se amaban de verdad con locura y cuando ella faltó se quedó un vacío tan profundo en su corazón que su alegría se apagó  y no volvió a ser el mismo de antes... para mi eso fue señal de que la amaba tanto que se entristeció hasta límites insospechados. Que eran un todo por el todo, eran como uno solo (al fin y al cabo es lo que me enseñaron a mi que era el matrimonio y el amor).

Además, me sentía especial y única por tener visabuelos, algo que el resto de esos desgraciados compañeros de clase o de la iglesia no tenían. Me enternecía mucho saber que yo había tenido la suerte de conocer a mis visabuelos tan longevos, y un poco más y conozco a mi taratabuela. Saber que podría  haber tenido una familia tan longeva y duradera, y que nos llevabamos realmente jóvenes (de hecho hay quién nos confunde a menudo a mi madre y a mi como hermanas), eso me enternecía y me llenaba de orgullo.

19.-Un chico si que me pidió que "fuese su novia" una vez. 

Pero ni me lo tomo en serio. ¿Por qué? Porque yo tenía 7 años y pico, y el chico era el hermano mayor de los hijos de los nuevos pastores (si, se fueron, y menos mal, aunque el padre de los niños que murió de cáncer (TTnTT), si que era bueno de verdad y hasta dudo que supiera lo malos que eran sus hijos), que tendría unos 14-15 años o así. Estabamos esperando a su hermana pequeña que se había ido abajo a pedir no sé qué cosa a sus padres y nosotros esperándola en el piso de arriba. Me pidió si quería ser su novia, y yo me partí el culo de la risa y le dije que no xD

Evidentemente, porque a mi ni me gustaba (de hecho en esa edad ya os digo yo que me interesaba poco o nada esos temas, y en la adolescencia igual) ni quería saber nada del tema. Seguimos como amigos después de eso y ya está, pero siempre lo recuerdo como una anécdota graciosa. A día de hoy mi madre me cuenta que ese chico se ha casado, y me hace gracia que la chica con la que se ha casado tiene mi mismo nombre xDD (y es más guapa que yo, eso si :P).

20.-Perdí cuatro importantes amigos en mi infancia por "culpa de terceros". 

Este tema va para largo. En la misma iglesia de siempre, había un chico colombiano con el que me llevaba muy bien. Era muy simpático conmigo, alegre y cuando venía mal del colegio tenía ganas de que estuviese allí para jugar juntos y evadirme de todos mis problemas. A mi NO me gustaba. Solo sabía que podíamos ser muy buenos amigos y podría ser uno de mis mejores amigos. De hecho yo siempre he congeniado al final más con los chicos que con las chicas, más que nada porque los gustos de las chicas en aquel entonces eran muy... de hablar de chicos, de revistas "pop" y de cositas cursis, y a mi esos temas no me gustaban (me gustaban algunas muñecas y pintauñas, pero no hablar de eso todo el pu*o día, a pesar de cansarme en seguida yo prefería juguetear por ahí, correr, etc).

Bueno, pues había una chica de un año mayor que él que si que le gustaba. Pensando que a mi me gustaba, la tía empezó a meter cizaña entre nosotros y entre otros niños, diciendo cosas raras sobre mi a mis espaldas. Le dijo al chico que a mi me gustaba, y eso se ve que a él le sentó raro o mal y empezó a alejarse de mí cada vez más, hasta que dejó de hablarme, de jugar conmigo, etc. Y claro... ya me había quedado sin amigo... yo intentaba preguntarle que le pasaba, si le había hecho algo, si le habían dicho algo, etc, quería volver a entablar la amistad que teniamos, en vano. En parte me alegra saber que esa tiparraca (bastante zorrona por cierto, pero es otro tema que no viene a cuento) jamás lo consiguió como novio. Jódete, zorra.

Los chicos y las chicas podemos ser amigos sin necesidad de ser novios o gustarnos, ¿no?

Luego había una chica, argentina creo que era, que me caía muy bien, y nos llevábamos también muy bien. Nos hicimos muy buenas amigas y a veces cuando iba a la ciudad de la iglesia (si, muy pocas personas se salvaban en dicho lugar y cuando encontraba buenas personas, siempre se iban... en fin), iba a su casa y jugabamos, también con su hermana pequeña. Bueno, cuando llegó la hija de los nuevos pastores, se ve que se creía la mejor que nadie (de hecho era terriblemente egoísta y como era quién era siempre se creía más y exigía más que nadie... en fin... y si le llevabas la contraria, pobre de ti...), y si le caía bien ciertas personas, se "las llevaba para ella misma". ¿Por qué digo esto? Por lo mismo, la señorita le cayó también bien la amiga que hice y me la fue quitando de mi lado.

Otro amigo a la mierda. En este caso ésta fue antes que el chico, pero oye, me fastidia igualmente.

Luego otras dos chicas, dos hermanas, la menor con bastante mala leche, también de la misma iglesia. Sus padres habían fallecido y los amigos de estos, que eran amigos nuestros también, que no podían tener hijos, decidieron adoptarlas un tiempo. Nos hicimos amigas de inmediato, aunque con la pequeña me llevaba un pelín peor por que con personas de mucho carácter choco bastante, pero me dije "¡por fin tengo buenas amigas!"... y claro, como los que las adoptaron no eran sus familiares, a los pocos meses sus tíos se las llevaron. No pude ni darles ninguna clase de dirección de contacto y de nuevo, amigas a la mierda. Vamos, que no he tenido amig@s en toda mi vida.

Luego hay otros "amigos" que se han ido perdiendo. Había una niña pequeña en la iglesia también que era la hermana menor de una mayor, tendría unos 7 años (yo en aquel momento 12 o así), pero me llevaba muy bien con ella. Me llamaba "almohada", porque yo era muy blandita y siempre irradiaba calor, pero debido a que los padres estaban separados, ella se tuvo que ir lejos.

Yendo a mi pueblo dónde pasé parte de la infancia, perdí dos amigos. Un niño pequeño de la misma edad que la anterior, hijo de unos amigos de mis padres, con el que yo siempre jugaba a las construcciones, trenecitos, con el gato que tenían, etc. Y si, aunque fuese de menos edad que yo, me llevaba muy bien con la edad de cualquier clase. Así era yo.

Luego había una chica en mi escuela que era la única con la que podía haberme hecho amiga de verdad en esa puta mierda de vida en la escuela. Era muy atrevida y tenía carácter, y se atrevía a todo, justo lo que me hacía falta. Es curioso como nos conocimos. Estaba en el parque, y ese día estaba sola con mi madre. Ella estaba dando vueltas a un árbol del parque (o palmerita) y me preguntó si quería ser su amiga. Así nos conocimos. Pero como no, sus padres se divorciaron y ella se tuvo que ir a Ciudad Real. Solo años después pude volver a verla en el bar de uno de sus padres en dicho pueblo, un año antes de mudarme, y estuvimos hablando de lo que fuimos haciendo esos años, de lo que nos seguía gustando o de lo que habíamos hecho nuevo, etc. Pero nunca más volvimos a saber nada la una de la otra.

En dicho pueblo aún mantengo cierta amistad con una chica y sus dos hermanas pequeñas (aunque son cuatro), pero que en realidad no considero realmente amiga, porque durante la etapa de la escuela me dejó muchas veces de lado y también se metió conmigo, y una vez perdí una figura de hamtaro (Lacitos) y ella decía que no había visto nada, hasta que meses más tarde fui a su casa y vi en una de las estanterías la misma figurita... si, claro, no había visto nada. Buenos momentos tengo con la chica, pero también me hizo mucho daño.

21.-Soy una cobarde. 

Y creo que ha quedado demostrado en muchas partes de aquí. Me da miedo todo, no tengo valentía ninguna. NINGUNA. Y bueno, es un buen resumen, no sé que más decir.

Disfrutadlo, me ayuda a desahogarme.

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