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jueves, 11 de septiembre de 2014

Arroz al Horno, ¡ÑAM!

Hoy me apetece hacer una entrada un poco diferente, en concreto, gastronómica. Es irónico, me agobia mucho cocinar y me estreso con facilidad pero adoro ver programas como MasterChef (americano y australiano, plis, que tras la segunda edición en españa de este programa no quiero saber nada de la edición española), películas sobre cocina o blogs de gastronomía. Dan un hambre... y a veces comer por la mirada también anima.

Pues hoy vengo hablar del Arroz al Horno, un plato que es seguramente también tradicional valenciano, como la paella, pero sin tantas variantes como tiene esta última. Y por ser valenciana yo misma, no quiere decir que me guste la paella (ni las fallas, pero esto es otro tema), de hecho si me dan a elegir me voy directa a por un buen arroz al horno, que siempre me ha gustado más, especialmente cuando el arroz está un poco más suelto.

Antes de empezar, por si a alguien le interesa AQUÍ tenéis la receta tradicional original (o al menos así siempre la hace mi madre también), por si también algún día alguien la quiere hacer. A poder ser en cazuela de barro (eso da mejor impresión y ambiente).


El Arroz al Horno, como su nombre indica, se hace al horno en una cazuela de barro normalmente, y para muchos es un plato típico de la infancia en valencia (o para unos cuantos). Consta de arroz en abundancia, garbanzos, panceta y alguna otra carne, ajo y patatas, y especialmente también, tomates y morcillas. Afina el sexto sentido del paladar seguro. Sobre todo para los amantes del arroz y la morcilla. También se le suele echar azafrán y se suele hacer con caldo de cocido (normalmente se hace con sobras de cocido algunas cosas, como el mismo caldo y los garbanzos).

La verdad es que cuando vivía con mis padres, si que me gustaba bastante pero no apreciaba tanto su sabor y en general todo el conjunto del plato. Fue independizarme y echarlo de menos, también porque antes mi madre lo hacía con muy poca frecuencia. Ahora si nos dicen que nos invitan un domingo a un arroz al horno, no nos negamos. De hecho, casi siempre le digo yo que para quedar y hacerles una visita, quedamos para comer y nos haga arroz al horno. Mis padres no se quejan, porque así pueden verme, jaja. No puedo decir lo mismo de cuando nos invitan mis suegros y va a cocinar mi suegra... aunque si es como el otro día, que comemos fuera, entonces sí. Porque sus experimentos no son nada, pero nada, agradables (las albóndigas las hace de muerte eso sí, pero como le dé por hacer más experimentos la hemos liado).

Una anécdota, es que mis suegros nunca han hecho arroz al horno, seguramente por no ser algo típico de dónde ellos venían, que no son valencianos de nacimiento. Tampoco es que usasen muchas cosas en horno, pero bueno, y mi marido hasta le cogió manía a las comidas de arroz que hacía mi suegra porque siempre era arroz caldoso (plato que odiamos los dos mucho). Sin embargo, un domingo a mi madre le dió la feliz idea de hacer arroz al horno, y la cara le cambió completamente respecto a la idea de otro plato grandote de arroz (no dice nada por educación nunca, aunque no le apetezca arroz en ese momento, no lo dice, pero ese día se quedó estupefacto).

Desde entonces, mi marido adora el arroz al horno, yo creo que se ha hecho su plato favorito y todo. Justamente ayer cuando volvió del trabajo me comentó que sus compañeros de trabajo estaban hablando de este plato, y le entró mucha hambre. De hecho hasta le dijeron que "no has tenido infancia" por no haber comido nunca este plato estando en valencia y siendo valenciano de nacimiento. Y la verdad, es que él mismo opina que está buenísimo y que le encanta comerlo.

Yo recuerdo en mi infancia más lejana, que con este plato le echaba mucho ketchup al arroz, con el tiempo hasta hoy ahora le hecho solo limón, sobre todo cuando el arroz no está muy suelto. Lo que no soporto son los garbanzos. Lo siento pero no me gustan nada, y cuando sin querer lo mezclo con el arroz y/o la morcilla, me cambia todas las texturas y los sabores de esos dos ingredientes y me los estropea (a gustos no hay nada escrito).

Si no lo habéis probado, probadlo alguna vez. Puede que a alguien no le guste, pero bueno, tiene mucha calidad este plato como para no hacerlo al menos una vez, y sobre todo y a poder ser, en cazuela de barro. Que sabe mejor, y no es un mito.