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jueves, 25 de agosto de 2016

¿Serie abierta o con final digno?

Bueno, voy liberando ya de una vez los borradores de las entradas, ya que este tema también es uno que llevo tiempo con ganas de escribir. Y es que, cuando viví la época de Bobobo, cuando se emitía "de forma popular" en España, daba lástima que terminase si. No entraré al trapo de que el anime terminó muy mal, y que podrían haber zanjado la saga de Hidrato haciéndola más corta al menos, en lugar de hacer esa chapuza. Pero no estoy con esta entrada para hablar de eso.


Comparando cierto mundillo actual del manga y el anime que seguía por aquella época (e incluso antes), hay series más o menos longevas, pero luego hay otras que son "de serie abierta" (tampoco sé mucho de la materia), o mejor dicho, series que no se sabe cuando será el final y se alargan hasta el infinito, generalmente haciendo capítulos/sagas mucho más largos de lo habitual o relleno (generalmente innecesario e inmundo).

Por ejemplo, One Piece tiene para largo. Personalmente yo me quedé en la saga de Alabasta (en anime), que me gustó mucho, pero luego entre unas cosas y otras no pude continuar viéndola (especialmente porque dejaron de emitirla y/o yo me quité la operadora dónde echaban el anime en su momento y no podía seguir viendo nada), y aún así fuí cotilleando de poco en poco por internet, entre manga y anime lo que acontecía. Pero... sinceramente, para mi se fue llenando de relleno innecesario, personajes bastante malos o capítulos de demasiado relleno o bien que se alargaban demasiado, aunque claro, eso ya depende los gustos de cada uno.

Sin embargo, también veía que otras series (o mangas) también eran muy longevos, como Bleach, que recientemente ha terminado (y personalmente no me gustaba nada), entre otros... y sinceramente se hacía un poco cansino ver "todo el rato lo mismo", chicles alargados hasta el infinito, a veces denigrando las series, y eso no era plato de buen gusto. Luego lo de Shinsetsu Bobobo fue otro tema, pero uno de los problemas de la secuela era querer hacer además capítulos tal vez algo rápidos, y al mismo tiempo, que estaban de relleno innecesario.

Así que después de toda esta parrafada, diré lo que venía a decir realmente... ¿qué prefiero yo? ¿Una serie que apenas tenga final o tenga muchísimos capítulos, o bien un final digno?


Sinceramente, yo no aguantaría tanto con las series por mucho que me gustasen, como Bobobo o Hamtaro (y Hamtaro alcanzó los 300 capítulos al menos, y con un FINAL DIGNO que ponía el punto y final a toda la serie (la boda entre Manchitas y Pimienta, con el resto de hámsters conocidos a lo largo de la serie y casi todas las películas o juegos reunidos en un mismo lugar), ya que alargar demasiado el chicle, por mucho que me encante, no me haría mucha gracia.

Y ya no solo es en manga o anime, si no también en sagas de videojuegos o seres de televisión. Por ejemplo, aunque Stargate SG·1 me gustase mucho, si que es cierto que se le notaba cierto peso en las dos últimas temporadas, y el último capítulo de la décima fue un poquito penoso, y las películas tampoco ayudaban mucho... aunque las películas también puede dar un bonito punto y final a las series cuando no se pudo, ya sea por no hacer relleno o por falta de tiempo en una serie. O porque ya era necesario.

SG·A también tuvo un gran problema con el final (aunque la culpa fue de los mismos encargados ya que querían hacer la estrepitosa y horrible SG·U (una especie de Perdidos en el espacio más rollo telenovela americana que Stargate... aunque Rush fue un personaje estupendo), que encima fue cancelada), y es que dejo un sabor amargo horrible con la serie. Con una hipotética "Stargate Extinction" que le hubiese dado el broche final perfecto a cambio de esos estrepitosos capítulos, sin embargo, no llegó a hacerse.

Once Upon a Time, la famosa serie que reune todos los cuentos de hadas en una misma, es una serie que también me ha gustado mucho, pero que la alargan en demasié. No me parece mal, ya que pueden sacar una gran cantidad de cuentos para hacer muchísimas historias y seguir la serie sin perder un ápice de chispa, el problema viene cuando sucesos en temporadas anteriores cambian radicalmente en las siguientes (vacíos argumentales para mi, al menos, lo que sentí en su momento) y fastidiar de forma constante a un personaje (como Regina) o reciclar de la nada a personajes que ya tuvieron su momento (o que no vuelven a aparecer nunca más como si no hubiesen existido... que vale que algunos sean secundarios, pero otros, como Rubí o el Sombrerero, podrían haber seguido dando mucho de si), es alargar el chicle con relleno innecesario un poco molesto, al menos para mi. Y creo que llevo una temporada y media sin ponerme al día, pero es tan enrevesada muchas veces que para ponerme al día tendría que verme la serie desde el principio, y ahora mismo no es plan.

En definitiva, incluso con Bobobo tuve mis sentimientos agridulces por partida doble: en el manga normal, termina dejando el final abierto, con un "nos separamos porque sí" y con un reciclado Bola de Billar III que nunca me terminó de gustar, pero en general fue la ejecución final de los últimos capítulos que no me llenaron en absoluto. De Shinsetsu... terminó a mi gusto de forma abrupta, el combate final me pareció aburrido, y se reinició el ciclo: Beauty y Heppokomaru estaban en las mismas, Pokomi parecía que volvía a no existir, aparece un Imperio nuevo súper ridículo sin sentido de ninguna clase, y Bobobo se hace amigo de una chica de la misma forma que conoció a Beauty. Puede ser un cameo para los que llevábamos desde el principio con la serie, pero a mi desde luego me pareció un relleno de final bastante estúpido.

Esto quiere decir, que para tener una serie con chicle demasiado alargado o con demasiado relleno (por suerte la primera temporada de Bobobo salvo en los primeros capítulos hasta la saga de Cañonero el relleno cesó rápido, o al menos, lo que yo consideraba las sagas menos divertidas y más lentas), prefiero una serie con un listado de capítulos decente y un final digno. Por ejemplo, One-Punch Man, aunque originalmente era corta, me decepcionó mucho al final, por el final de la serie y por algunas decisiones de guión en algunos capítulos, hasta la de Sakamoto me pareció corta. El manga seguramente sea igual de corto, pero me pareció muy poca cosa. Finales decentes, SI, duración decente, SI (por ejemplo entre 50-100 capítulos), como por ejemplo en Digimon Adventure y Digimon Tamers, aunque algunos de relleno tenían, pero eran divertidos. De las sagas de videojuegos ya hablaré otro día en alguna entrada especial de opinión sobre cuanto tendría que durar una saga (o ser infinita...). Aunque tal vez debería hacer un inciso sobre las temporadas... que también pueden aliviar en el curso de las series, los guiones y las historias.

Me enrollo mucho... en conclusión, QUIERO SERIES DE DURACIÓN MEDIA-LARGA, SI, Y CON FINALES DIGNOS, TAMBIÉN. Si incluye alguna película si era necesaria por dejar algo abierto en la serie (lo de las secuelas... ya hablaré de ello otro día), también.


lunes, 8 de junio de 2015

Top 10 animes de mi infancia

Vengo con otro Top 10 que llevaba tiempo en la zona de los borradores a ser terminado. Además, que conste que lo iré separando de animes a series de dibujos animados. Creo que son conceptos muy diferentes (anime - cartoon). También aviso de antemano que no añadiré Bobobo a la lista porque para mi no se considera parte de la infancia, que podría ser considerada por mi perfectamente entre los 4-11 años, y Bobobo la descubrí en la etapa de instituto (y además que ya es de sobra mi anime favorito y bacachuta, no necesita estar en ningún ranking más, por que lo es).

¡Empecemos!


10.-Candy Candy / Sailor Moon.

Creo que fue la primera serie anime que vi en mi infancia en la televisión, junto a Sailor Moon creo recordar. Sin embargo, la canción de Candy Candy se me quedó durante mucho más tiempo y me parecía una serie más bonita en algunos sentidos. Y en general, recuerdo con un poco más de cariño esta serie que Sailor Moon, a pesar de acordarme más cosas de la segunda. Pero podrían entrar igualmente ambas en esta misma lista y en esta posición.


9.-La Supercerdita

De la increíble época de Fox Kids (¡yo te maldigo, Jetix (aunque aún traía series buenas), y Disney XD!), la Supercerdita fue una de esas series de típicas "magical girls" pero con algo diferente. La superheroína se transformaba en una cerdita mágica. ¡Quién lo diría! Tenía bastante humor y me gustaba que no fuese como Sailor Moon... es decir, las típicas chicas vestidas con trajecitos en ocasiones algo horteritas y lacitos. En este caso, era una cerdita mágica. El capítulo que más recuerdo fue cuando la nariz de gorrina (la que usaba para transformarse) se le quedó atascada y no se lo pudo quitar en todo el episodio. Fue bastante dramático incluso.


8.-Magical Doremi

En realidad este anime podría estar en unas cuantas posiciones más arriba perfectamente... incluso en el top 3. Sin embargo, tampoco llegué a verla completa al 100%. Era también un anime de magical girls dónde las protagonistas eran unas niñas muy adorables aprendices de brujas, con ambientes clásicos de mi época de estar en el colegio (no en el típico instituto con chicas monas y enamoradizas... ejem) y con más inocencia y "pureza" por ser niñas y no adolescentes. Me llegué a enganchar mucho.

Esta serie ahora que me doy cuenta me recuerda a Mirmo Zibang, un anime que también me gusta mucho y es de un estilo similar, pero debido a que la vi en la misma época que Bobobo, no lo considero anime de la infancia. Aunque me guste mucho.


7.-Marmalade Boy

Cuando realmente me empezó a gustar el anime en su momento fue cuando apareció Marmalade Boy, más conocida en España como La Familia Crece, en mi vida. Lo echaban todas las tardes en La 2 y no había ni un solo día que me lo perdiera. De hecho me la dio a conocer mi tía (la más joven con la que me llevo solo siete años), y desde entonces me enganché por completo. De hecho la serie me dio inicio a que empezara a dibujar incluso a esos años, y empecé a comprarme los mangas (en formato revistita grande en lugar de volumen) de la autora, tanto de Marmalade Boy como de otros de la misma autora (siendo Mint Na Bokura (Somos chicos de menta) mi favorito). Tiene momentos divertidos, románticos y dramáticos, sin escenas picantonas, fanservice o demás mierda, y la verdad, es que a día de hoy me sigue pareciendo un anime increíble.

Decir que mi estilo de dibujo manga (antes de abandonar este mundillo... ejem) lo basé realmente en el estilo de la autora original, mezclando también cosas de Hamtaro y de Digimon. Es una larga historia que ahora mismo no viene a cuento, pero quiero decir que realmente, Marmalade Boy y en si la autoria, Wataru Yoshizumi, tiene un gran peso personal importante para mi.


6.-Medabots

¿A mi, gustándome una serie de mechas? Realmente no creo que este anime se considere muy mecha, a pesar de los robotitos. Y es que es un género que me aburre soberanamente (el único que disfrute fue Gundam Age precisamente porque se parecía bastante a Medabots, o a mi me lo recordaba). Medabots fue un anime que disfruté mucho en su momento, con los robotitos, las batallas, los personajes y los momentos trepidantes y divertidos. Me recordaba también en parte a Digimon por lo de los datos de los androides, las piezas y por la trama misteriosa que rodeaba originalmente a toda la historia, especialmente con Metabee.


5.-Detective Conan

Parece mentira que Detective Conan tenga tantos años ya a sus espaldas... y realmente me he dejado muchos episodios por el camino. Es curioso porque, por tal y como era el anime, con asesinatos, sangre y casos algo escabrosos, es increíble como disfrutaba de la serie a pesar de la corta edad con la que la veía. Y es que, algunas series o animes, no son nada desagradables para los niños, pero hay que saber encontrar el límite... porque algunos padres son unos exagerados de cuidado.

Detective Conan lo veía mucho de pequeña, me gustaban las series policiacas (como Se ha escrito un crimen) y el hecho de ser un dibujo tan bonito y con una trama interesante, dónde además el protagonista se transformaba en un niño y tenía coleguitas niños que también hacían de detectives, hicieron que me enamorara del anime, aunque después dejé de tener el canal en mi Televisión y desde entonces apenas sé nada de él. Eso si, el rollo de que aún había el misterio romanticón entre Sinichi - Ran no me gustaba mucho... vamos, que yo veía el anime por los misterios y los casos, jaja.


4.-Shin Chan

¡Pues si, nos acercamos al podio!
Shin Chan me dio muy buenos ratos de risa en mi infancia, especialmente con mis padres, y especialmente con mi padre, que a veces no hemos tenido un buen trato y los mejores recuerdos son con Shin Chan precisamente. A día de hoy aún me hace reír (un poco menos que antes por la muerte del dibujante original, que en paz descanse), especialmente con la película del Chuletón Imposible. Y no hay más que añadir, a día de hoy aún me sigue gustando y si tengo la oportunidad me veo algunos episodios.


3.-Digimon Tamers

Digimon en mi colegio estaba siempre en boca de todos. Era la favorita de todos los niños de mi colegio (aunque cuando llegó Frontiers su popularidad cayó en picado... y no, a mi tampoco me gustó nada de nada, para mi siempre lo único salvable son los Digimon, pero que me enrollo), y en algunos momentos podía establecer conversación con los alumnos sin que se metieran conmigo, siendo un tema de interés común (¡menos mal, un poco de paz!). Digimon Tamers nos demostró que cualquier niño puede ser un niño elegido, tener un Digivice y conseguir a su propio Digimon.

Tamers me gustó mucho la historia (salvo la fusión con los niños...), a pesar de que era un universo totalmente diferente a Adventure y a la horrible Adventure 02, cosa que a algunos nos decepcionó un poco, pero no lo suficiente para seguirla todos los días. Desde momentos épicos incluso en el mundo real, hasta la increíble batalla final con D-Reaper. Todo para mi fue espectacular. O la muerte de Leomon. O Calumon. O Impmon y Beelzemon. O Antylamon.

Lo que también más disfrutábamos eran sin duda las canciones del Opening de esta series, que prácticamente todos los niños del colegio nos aprendimos y de vez en cuando la cantábamos. Y con Tamers para mi no era ninguna excepción.


2.-Hamtaro

Esto ya es evidentísimo. Hamtaro me enamoró cuando yo era pequeña, llegando a dibujarlos siempre que podía de forma incluso exacta a los originales (lo sé, no es tan difícil pero aún así tiene su técnica), creando una libreta entera con mis propias creaciones y basando algunas cosas del dibujo del anime sobre el mio propio. La inocencia de las aventuras de los hámsters y su pureza hacía que me gustaran muchísimo, sin importar los años que pasaran, y así ha sido.

Como sabréis por ciertas entradas (o no), Hamtaro me inició realmente en el mundo de los videojuegos con Hamtaro Ham Ham Heartbreak/Rompecorazones. Así que es muy importante para mi.


1.-Digimon Adventure

Y por fin llegamos a la posición indiscutible. La primera temporada de Digimon. Para mi fue una de las cosas que cambiaron mi vida. Siempre me gustó su trama, sus aventuras, el inicio al mundo digital y la inocencia de los niños, y con lo tal, la pureza del mismo anime (con pureza e inocencia me refiero a no buscarle connotaciones negativas, raras, sexuales, fanservice, etc), que además, enseñaba realmente valores a los niños, de ahí los emblemas, como el Valor, la Amistad, la Esperanza, el Amor/Afecto... ¡nos enseñaba cosas! Además tiene personajes y criaturas que también me inspiraron en mis dibujos e incluso en mi vida real.

De hecho en aquella época ya pasaba una mala racha en el colegio, sufriendo abusos, y Digimon fue una gota de alegría sobre mi horizonte triste y apagado. Además, como con Tamers, había muchos momentos dónde los compañeros no se metían conmigo porque podíamos hablar de Digimon, e incluso fingir nosotros ser niños elegidos, sin que hubiesen patadas, insultos o escupitajos de por medio. Aunque solo fuese en la hora del recreo o en muy raras ocasiones al encontrarnos en parques o en el polideportivo. En general, aprendí mucho de la serie y aún me sigo emocionando con ella.

Menciones especiales a Beyblade, Monster Rancher, Dr. Slump, Love Hina (en manga, uno de los pocos manga/anime ecchi que me parecen decentes porque son algo discretitos, es algo romántico y es... ¡decente, no como los de ahora que son semi-hentais y demasiado sugerente-exagerados!), Gals (solo en manga...), Los Caballeros del Mundo Mon, Flint el Detective del Tiempo y Pokémon (las tres primeras temporadas, plis). ¡Y de momento ya está! Por lo menos en aquella época.

viernes, 26 de octubre de 2012

Mi odio hacia el anime... y un rayo de esperanza

Es extraño. Hace años me gustaba mucho el anime, precisamente en la época de Fox Kids, dónde se podía ver Digimon, Hamtaro, Pokémon, Shaman King, Bobobo, One Piece, Medabots, y parecidos, más aquella tan antigua y famosa de Ranma 1/2, Dr. Slump o Detective Conan.

Con el paso de los años el anime me repugnia. Tendré un gusto 'chapado a la antigua', pero soy una persona que no soporta los desnudos, ecchi, por muy ligero que sea. También soy una persona que odia los clichés/estereotipos, siempre son personalidades y personajes que me dan un asco tremendo (la típica chica que se atreve a todo o que no puede romper un plato ella sola, o el pervertido que saca fotos a las bragas de sus compañeras de clase, por ejemplo).

Desgraciadamente, según iban pasando los años y viendo el panorama solo veía estereotipos y algunos ligeros toques ecchi (por no decir enteros) en todos los animes que iban apareciendo en la faz de la tierra. Además, soy una persona cuyas voces japonesas me son muy irritantes y no soporto como se expresan (para mi solo se libran cantando, ejem), además de que lo hacen con gritos y también con estereotipos: a cada protagonista femenina siempre le ponen la misma voz de niña pequeña chillona.

Ambos motivos me han hecho que le tenga manía al anime y al manga actual, ya sea por los estereotipos, las voces o directamente que la trama no me llama en absoluto. Se puede decir que desde que vi Bobobo ya nada me interesa, pero me he dado cuenta que no es así. Estoy abierta a ver nuevos animes aunque ya no sea un hobby o un interés importante en mi vida, pero no encuentro los adecuados para mi.

Me gustan todo tipo de géneros, salvo claro está, ecchi, hentai, yaoi, yuri y cosas que traten de mafias o sean demasiado serias (seinen).

Entre mis gustos están Magical Doremi (chicas mágicas/kodomo), Bobobo (shonen y comedia, mi favorita por encima de todo), Ranma 1/2 (creo que es la única con un ligero toque que me gusta), Digimon (de la primera a la tercera), Pokémon (primera temporada), Dr. Slump, Hamtaro, Medabots, Monster Rancher, Duel Masters...

Incluso Detective Conan me gusta, pero actualmente no tengo demasiadas ganas de ver capítulos o continuarme la serie. En su momento también me gustó One Piece, pero después de la saga de Alabasta, se me hizo muy pesado verlo, sintiendo que metían tres capítulos seguidos de lo mismo que no avanzaban siendo de único relleno...

Pues, aún cuando el anime quiero mantenerlo lejos de mi, quedamos mi chico y yo en ponernos a ver alguno nuevo una temporada (tenemos que terminar Gundam, Black Cat y Mirmo Zibang! después). Me puse a buscar y encontré 'Darker Than Black', un anime de acción que solo se centra en la acción de los contratistas y en el protagonista, no sé si hay estereotipos (no me parece que haya ninguno, vamos) o un poquito de enseñar (y de momento lo único que veo que "enseña" es el opening y solo se ve una sombra).

He de decir, que este anime me ha vuelto a ilusionar, no pensé que en la 'época actual', hubiesen animes "normales" y además con una trama que me enganchase. La disfruto el doble porque se encuentra en Castellano, algo que me ayuda mucho. Porque estar leyendo subtitulado la escena, mientras no puedo mirar lo que sucede, me frustra mucho y es otra de las razones por la que ya no veo anime: no lo disfruto.

Eso si, aún no me han quedado claro los nombres de los personajes (¿Lee (lii)?)...